La diputada local del PRI afirma que la salud no puede depender del abandono institucional ni de la falta de acceso a pruebas y tratamientos.
La diputada local Ana Rosa Valdés sostuvo que en pleno 2026 el VIH en mujeres no puede seguir tratándose como una cifra más dentro de una estadística, sino como una realidad que impacta la vida de miles de mujeres que enfrentan barreras para acceder a pruebas oportunas y tratamientos adecuados.
Ana Rosa Valdés subrayó que hablar de VIH es hablar de justicia social, de igualdad y de responsabilidad institucional, pues ninguna mujer debería depender de la suerte, del dinero o de la indiferencia gubernamental para recibir atención médica.
La legisladora señaló que las deficiencias en el sistema de salud, particularmente bajo los gobiernos de Morena, han generado incertidumbre y retrasos en la atención, afectando directamente a quienes más necesitan respaldo y seguimiento médico constante.
Desde una postura firme y con enfoque social, afirmó que el acceso a la salud debe ser un derecho garantizado, con políticas públicas claras, presupuesto suficiente y programas efectivos que prioricen la prevención y el tratamiento.
Finalmente, Ana Rosa Valdés reiteró que seguirá alzando la voz para que la salud de las mujeres sea una prioridad real en la agenda pública, porque la vida y la dignidad no pueden quedar sujetas a omisiones ni a excusas oficiales.
