El priismo yucateco señala que el crecimiento urbano debe planearse con justicia social y protección a las familias.
El PRI Yucatán expresó su preocupación por el avance de procesos de gentrificación que, sin regulación adecuada, están generando desplazamiento de familias yucatecas del corazón de sus propias ciudades. El partido señaló que el desarrollo inmobiliario y el aumento de la plusvalía no pueden colocarse por encima del arraigo, la identidad y el derecho de las personas a vivir en los espacios donde han construido su historia.
El priismo yucateco sostuvo que el crecimiento urbano debe ser planeado con responsabilidad social, considerando no solo la inversión y la modernización, sino también el impacto en quienes habitan tradicionalmente las colonias y barrios históricos. Cuando el desarrollo se da sin equilibrio, advirtieron, se corre el riesgo de romper el tejido comunitario y desplazar a familias que por generaciones han dado vida a nuestras ciudades.
El partido enfatizó que la vivienda accesible es un componente esencial para garantizar igualdad de oportunidades y cohesión social. Afirmó que el ordenamiento territorial debe contemplar mecanismos que protejan a residentes locales, fomenten la inclusión y aseguren que el progreso beneficie a todos, no solo a unos cuantos.
Asimismo, el PRI Yucatán destacó la importancia de fortalecer políticas públicas que regulen el crecimiento urbano, promuevan proyectos sostenibles y protejan el patrimonio cultural y social de las comunidades. La planeación, señalaron, debe responder a una visión integral que equilibre desarrollo económico con justicia social.
Finalmente, el priismo yucateco reiteró su compromiso de impulsar un modelo de ciudad que garantice vivienda digna, oportunidades y permanencia para las familias yucatecas, convencido de que el verdadero progreso es aquel que preserva la identidad y fortalece la comunidad.
