Alejandro Moreno advierte que los datos en seguridad reflejan una crisis sin precedentes y cuestiona la falta de respuesta del gobierno de Morena ante señalamientos internacionales.
La crisis de seguridad en México ha alcanzado niveles alarmantes, y en ese contexto, el senador Alejandro Moreno Cárdenas señaló que las cifras oficiales evidencian un escenario crítico que no puede ser minimizado. De acuerdo con los datos expuestos, en los últimos años se han registrado 233,398 homicidios, lo que equivale a un promedio cercano a 100 asesinatos diarios, una cifra que refleja la magnitud del problema en todo el país.
A estos datos se suman más de 6,173 feminicidios, lo que representa alrededor de 2.5 asesinatos de mujeres al día, así como cerca de 15 millones de delitos, de los cuales apenas poco más del 1.5% reciben atención. Estas cifras, subrayó, no provienen de estimaciones externas, sino de registros oficiales, lo que pone en evidencia la dimensión real de la violencia y la impunidad que enfrenta la población.
El señalamiento también se extiende al manejo de las desapariciones, donde se reportan más de 70 mil personas desaparecidas, además de más de 4,500 fosas clandestinas, más de 6,200 cuerpos localizados, más de 4,600 restos humanos y más de 72 mil restos sin identificar. Este panorama ha sido objeto de observaciones internacionales, particularmente por parte de organismos que han solicitado respuestas al Estado mexicano ante la gravedad de la situación.
En este sentido, Alejandro Moreno cuestionó la postura del gobierno de Morena frente a estos señalamientos, al considerar que se ha optado por desestimar informes internacionales en lugar de atenderlos con seriedad. Para el legislador, ignorar este tipo de advertencias no solo debilita la credibilidad institucional, sino que también retrasa la implementación de soluciones efectivas.
Asimismo, advirtió que la violencia no es un fenómeno aislado, sino un problema estructural que impacta directamente en la vida cotidiana de las familias mexicanas. La presencia del crimen organizado en amplias regiones del país, señaló, ha generado condiciones de inseguridad que afectan el desarrollo social, económico y comunitario.
Ante este panorama, el senador reiteró la necesidad de asumir con responsabilidad la situación y construir una estrategia integral que permita recuperar la seguridad. Subrayó que reconocer la gravedad del problema es el primer paso para enfrentarlo, y que México requiere decisiones firmes, coordinación institucional y resultados concretos para devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
