Alejandro Moreno señala que Morena dejó sin respaldo a las madres buscadoras y advierte que el caso refleja la crisis de desapariciones en México.
No fue un reencuentro. Fue el hallazgo de restos después de años de búsqueda. Alejandro Moreno colocó el caso de una madre que, tras siete años, logró encontrar los restos de su hijo como una evidencia brutal del abandono institucional que se vive en México.
Para el senador priista, lo ocurrido no puede maquillarse como un logro. Es, en realidad, la prueba más dura de que el Estado falló. Durante todo ese tiempo, explicó, la búsqueda no fue encabezada por las autoridades, sino por una madre que se negó a rendirse.
El presidente del PRI sostuvo que esta historia revela una crisis mucho más profunda. Morena —afirmó— no solo ha sido incapaz de responder, sino que ha dejado a las familias solas, obligándolas a hacer lo que le corresponde al gobierno: buscar, investigar y encontrar.
Desde esa perspectiva, el caso no es excepcional, es parte de una tragedia que se repite en todo el país. Miles de madres buscadoras enfrentan la misma realidad: indiferencia, falta de apoyo y una ausencia total de respuestas.
El fondo es devastador: cuando una madre tiene que encontrar los restos de su hijo por su cuenta, no hay narrativa que lo suavice. Es el reflejo de un país que no está funcionando como debería.
