El presidente nacional del PRI señala que el desabasto de biológicos bajo la actual administración pone en riesgo la salud pública.
El líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, manifestó su profunda preocupación ante el resurgimiento del sarampión en el territorio mexicano. A través de un pronunciamiento oficial, el líder priista subrayó que esta enfermedad, la cual se consideraba erradicada en el país, ha vuelto a manifestarse debido a lo que calificó como una gestión deficiente en materia de salud preventiva por parte del Gobierno Federal.
Moreno hizo hincapié en que la crisis actual es una consecuencia directa del desabasto de vacunas en hospitales y centros de salud de todo el país. Según sus declaraciones, la falta de suministros esenciales ha dejado a millones de personas, especialmente a menores de edad, en una situación de vulnerabilidad extrema. El dirigente sostuvo que la población está pagando los costos de una administración que no ha priorizado la adquisición y distribución oportuna de biológicos.
Asimismo, el político destacó que, durante las gestiones encabezadas por el PRI, los esquemas de vacunación se cumplían con rigor y responsabilidad, garantizando una cobertura amplia que mantenía controladas diversas enfermedades. Para Moreno, la prevención fue un pilar fundamental de los gobiernos de su partido, logrando niveles de inmunización que hoy se ven comprometidos por la falta de planeación actual.
En este sentido, el líder nacional señaló que la incompetencia en la cadena de suministro ha provocado que familias enteras queden desprotegidas ante patógenos que ya no representaban una amenaza. Alejandro Moreno enfatizó que el sistema de salud requiere de una reestructuración urgente que devuelva la seguridad social a los niveles de eficiencia que caracterizaron a las épocas de mayor estabilidad institucional en México.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó el compromiso de su organización política para exigir la restauración inmediata de los programas de salud pública. El senador concluyó que es imperativo que las autoridades asuman su responsabilidad para frenar el avance del sarampión, asegurando que el bienestar de las familias mexicanas debe estar por encima de cualquier otra consideración política o administrativa.
