Alejandro Moreno demandó que Mario Delgado Carrillo acuda al Senado a rendir cuentas por la crisis en los libros de texto y por los señalamientos que persiguen al oficialismo. El llamado coloca en el centro la responsabilidad política ante decisiones que impactan a millones de estudiantes.
El debate nacional en materia educativa volvió a escalar tras las fallas detectadas en los nuevos libros de texto gratuitos distribuidos por la Secretaría de Educación Pública. Errores de contenido, omisiones metodológicas y cuestionamientos por sesgos ideológicos detonaron controversias en distintos estados del país. En ese contexto, Alejandro Moreno sostuvo que la responsabilidad política no puede diluirse entre funcionarios de segundo nivel y exigió que Mario Delgado Carrillo acuda al Senado a dar explicaciones públicas sobre el proceso, la supervisión y las decisiones que derivaron en el conflicto.
La distribución de libros de texto impacta cada ciclo escolar a más de 24 millones de estudiantes de educación básica en México. Cualquier error en diseño, impresión o contenido tiene consecuencias directas en el aprendizaje y en la confianza de madres y padres de familia. Diversas organizaciones civiles y especialistas en pedagogía señalaron inconsistencias técnicas y cambios sustanciales en el enfoque curricular sin procesos amplios de consulta. Para Alejandro Moreno, el problema no es menor: se trata de la formación académica y cívica de una generación completa.
A la controversia educativa se suma el caso de Marx Arriaga, exresponsable de Materiales Educativos, cuya salida se dio en medio de críticas por el proceso de elaboración de los contenidos. Versiones sobre una eventual designación diplomática provocaron nuevas reacciones, al considerarse un posible desplazamiento sin consecuencias administrativas claras. Alejandro Moreno cuestionó que, ante un señalamiento público de esta magnitud, no exista una rendición de cuentas transparente ni un deslinde formal de responsabilidades dentro de la estructura educativa.
El señalamiento también alcanza antecedentes políticos. Durante la etapa en que Mario Delgado encabezó la dirigencia nacional de Morena, surgieron investigaciones periodísticas y señalamientos públicos relacionados con presunto financiamiento irregular en campañas locales, donde apareció el nombre de Sergio Carmona, empresario investigado por lavado de dinero. Aunque los procesos judiciales no derivaron en sentencias firmes contra dirigentes nacionales, el episodio dejó una sombra política que, para la oposición, sigue sin aclararse completamente.
Alejandro Moreno planteó que cuando se combinan crisis institucionales, controversias educativas y antecedentes de financiamiento cuestionado, la comparecencia ante el Senado no es un acto opcional, sino un deber democrático. La exigencia es clara: rendición de cuentas, transparencia y responsabilidad política frente a decisiones que afectan al sistema educativo y a la credibilidad del gobierno federal. En un escenario de alta polarización, la defensa de la legalidad y de la formación académica de las nuevas generaciones se convierte en un eje central del debate público.
