Alejandro Moreno advierte que el “Plan B” de Morena es un ataque directo a los derechos de las mujeres y a los avances democráticos del país.
Alejandro Moreno lanzó una crítica frontal contra el llamado “Plan B” de Morena y advirtió que representa uno de los retrocesos más graves en la historia democrática reciente del país. El líder priista señaló que eliminar el principio de paridad de género no es un ajuste técnico, es un ataque directo a los derechos de las mujeres. Subrayó que se trata de una decisión que busca debilitar la democracia. Fue contundente: la igualdad no se toca.
El senador priista recordó que la paridad de género no surgió por concesión del poder, sino por décadas de lucha de mujeres que exigieron igualdad real en el acceso a los espacios de decisión. Indicó que, gracias a ese esfuerzo, México logró convertirse en referente internacional en representación política femenina. Añadió que estos avances son resultado de reformas constitucionales y presión social. Afirmó que Morena pretende borrar todo eso de un plumazo.
Alejandro Moreno advirtió que desmantelar la paridad significa regresar a un sistema excluyente donde el poder se concentra en una sola visión. Señaló que eliminar este principio vulnera derechos políticos fundamentales. Indicó que el mensaje es claro: para Morena, la igualdad puede sacrificarse por conveniencia. Añadió que esto evidencia una visión autoritaria y profundamente regresiva.
El político campechano sostuvo que, sin paridad, la democracia se debilita y se excluye sistemáticamente a más de la mitad de la población. Señaló que las mujeres no pueden ser apartadas de las decisiones públicas. Indicó que quitar la paridad es institucionalizar la desigualdad desde el poder. Añadió que esto representa un golpe directo a los derechos humanos.
Finalmente, Alejandro Moreno afirmó que el PRI defenderá la paridad como un principio irrenunciable. Señaló que cualquier intento por debilitarla es inaceptable y peligroso para el país. Indicó que México no puede retroceder en los derechos conquistados. Concluyó con un mensaje claro: sin mujeres en el poder, la democracia está incompleta, y sin paridad, hay retroceso.
