Como parte de la estrategia nacional encabezada por Alejandro Moreno, el PRI impulsa una red de Defensores de México para proteger la democracia. En Zacatecas, Carlos Peña Badillo asume este compromiso con trabajo directo en territorio y cercanía con la ciudadanía.
Hay momentos en la historia de un país en los que no basta con observar, hay que actuar. Hoy, México enfrenta uno de esos momentos. Por ello, el PRI Nacional, encabezado por Alejandro Moreno, ha decidido construir una estrategia que parte desde el territorio para defender la democracia, las libertades y el equilibrio de la República.
La lógica es clara: la democracia no se cuida únicamente en las urnas, se protege todos los días. Organizarse, informar y construir cercanía con la ciudadanía es hoy una tarea urgente frente a un escenario donde las instituciones se debilitan y las decisiones se concentran.
En Zacatecas, este compromiso lo asume Carlos Peña Badillo, quien se integra como Defensor de México desde el PRI estatal. Su papel será recorrer el estado, fortalecer el vínculo con la ciudadanía y construir una red que permita defender al país desde su base más importante: la gente.
Carlos Peña Badillo ha destacado por su papel en la organización política del PRI en Zacatecas y su presencia en la vida pública del estado, construyendo una trayectoria basada en la cercanía con la militancia y el trabajo territorial. Su participación ha sido clave en el fortalecimiento de la estructura partidista y en la articulación de esfuerzos que mantienen vigente al priismo en el escenario local, consolidándolo como un perfil con capacidad, experiencia y compromiso con la vida institucional.
Desde el PRI Zacatecas se ha señalado que este esfuerzo no responde a una lógica electoral anticipada, sino a un proceso legítimo de organización política y ciudadana. Defender a México implica prepararse, construir y actuar con responsabilidad frente al momento que vive el país.
Con este paso, Zacatecas se suma a una estrategia nacional que apuesta por la participación ciudadana, la defensa de las instituciones y el compromiso con el futuro del país. Porque hoy, más que nunca, México necesita liderazgos que no solo hablen de democracia, sino que la defiendan desde el territorio.
