Juan Moreno de Haro afirmó que México y Durango requieren firmeza en la toma de decisiones y no postergaciones frente a los retos actuales. Señaló que los desafíos públicos deben enfrentarse con claridad, responsabilidad institucional y acciones concretas.
En un contexto nacional marcado por desafíos en seguridad, desarrollo económico y fortalecimiento institucional, Juan Moreno de Haro fijó postura al señalar que los problemas estructurales no se resuelven con excusas ni con dilaciones administrativas.
El posicionamiento subraya que gobernar implica asumir costos, definir prioridades y actuar con determinación. La postergación de decisiones estratégicas suele traducirse en acumulación de conflictos, debilitamiento de la confianza pública y mayor presión social.
Para Durango, la coyuntura exige liderazgo con capacidad de ejecución. Los temas de seguridad, inversión productiva, infraestructura y bienestar social demandan claridad en las políticas públicas y coordinación efectiva entre niveles de gobierno. La incertidumbre prolongada genera rezagos y limita el potencial de crecimiento regional.
Juan Moreno de Haro planteó que la responsabilidad política no consiste en justificar escenarios adversos, sino en enfrentarlos con medidas concretas y evaluables. La ciudadanía espera resultados tangibles, no narrativas que desplacen responsabilidades.
El llamado enfatiza que el liderazgo debe construirse desde la congruencia y la acción. Durango, señaló, requiere conducción firme que priorice el interés público y consolide condiciones de estabilidad y desarrollo sostenido.
