El senador Alejandro Moreno, señaló que Morena pretende convertir las denuncias y publicaciones sobre vínculos criminales en argumentos para cuestionar procesos electorales.
Las publicaciones recientes realizadas por medios nacionales e internacionales sobre vínculos entre actores políticos y grupos del crimen organizado provocaron una nueva confrontación en el escenario político nacional. Alejandro Moreno afirmó que Morena intenta desacreditar investigaciones periodísticas y construir narrativas para justificar posibles mecanismos que permitan cuestionar o invalidar resultados electorales cuando no les favorezcan políticamente.
Dentro de su posicionamiento, el senador sostuvo que periódicos y medios de comunicación internacionales como The New York Times, The Wall Street Journal, Los Angeles Times y The Economist difundieron información relacionada con señalamientos hacia actores cercanos al oficialismo, contenidos que posteriormente también fueron retomados por diversos medios mexicanos. Alejandro Moreno señaló que, en lugar de responder públicamente a los cuestionamientos, Morena busca desviar la atención y ejercer presión política sobre quienes investigan y difunden información de interés público.
El presidente nacional del PRI advirtió que utilizar acusaciones de supuesta intervención o campañas mediáticas como argumento para alterar procesos democráticos representaría un riesgo para la estabilidad institucional del país. Alejandro Moreno sostuvo que la democracia mexicana no puede quedar sujeta a interpretaciones políticas destinadas a proteger intereses partidistas ni a mecanismos legales construidos para beneficiar a quienes enfrentan señalamientos relacionados con nexos criminales.
Finalmente, Alejandro Moreno reiteró que el PRI continuará defendiendo la libertad de expresión, el trabajo periodístico y la legalidad electoral frente a cualquier intento de censura o manipulación política. El senador afirmó que México necesita instituciones sólidas, elecciones transparentes y gobiernos capaces de responder con seriedad ante denuncias públicas, sin recurrir a presiones o estrategias destinadas a limitar el derecho ciudadano a estar informado.
