El presidente nacional del PRI advirtió que la violencia contra autoridades municipales representa una amenaza directa para las instituciones democráticas y para la tranquilidad de las comunidades.
Alejandro Moreno condenó con firmeza el asesinato de Joel Ángel Bravo, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, y señaló que este hecho refleja la compleja situación de inseguridad que continúa afectando a distintas regiones del país. Expresó su solidaridad con la familia, amigos y habitantes del municipio, quienes hoy enfrentan una pérdida que lastima profundamente a toda la comunidad.
El líder nacional del PRI afirmó que cuando una autoridad electa es víctima de la violencia, no sólo se atenta contra una persona, sino también contra las instituciones democráticas y el derecho de los ciudadanos a vivir en paz. Señaló que los gobiernos municipales son el primer contacto de la población con el Estado y que garantizar su seguridad debe ser una prioridad nacional.
Asimismo, sostuvo que México no puede acostumbrarse a que la violencia forme parte de la vida pública ni aceptar que quienes asumen la responsabilidad de servir a sus comunidades enfrenten amenazas permanentes. Por ello, exigió una investigación seria, transparente y exhaustiva que permita esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
Alejandro Moreno reiteró que defender a México implica fortalecer el Estado de derecho, combatir la impunidad y garantizar condiciones de seguridad para todas las comunidades. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para actuar con firmeza y evitar que este crimen quede sin castigo, pues la paz y la legalidad son indispensables para el desarrollo y la estabilidad del país.
